storytelling para empresas

¿Qué es el storytelling y en qué puede beneficiar a tu empresa?

La introducción del storytelling es relativamente reciente. Al menos, con este nombre. El arte de contar historias es algo más viejo, discurre paralelo a nuestra civilización.

Aplicado a las marcas y a las empresas, el storytelling se convierte en el eje alrededor del que gravitan la mayoría de nuestros contenidos. Textos, imágenes y vídeos se convierten en partes de «una gran historia» que no solo beneficia a la imagen que proyecta la marca, también influye sobre el consumidor.

¿Qué es el storytelling?

Básicamente, el storytelling es el arte de contar historias.

Aplicado al marketing, es el uso de esas historias en la consecución de objetivos.

Para algunas empresas, puede que sea vender más; para otras, conectar con los clientes; en todos los casos, redunda en un beneficio.

Acordaos de Sherezade, la protagonista de Las mil y una noches. Gracias a su habilidad para contar cuentos salvó el pellejo.

A tu empresa le puede ocurrir lo mismo: una buena estrategia de storytelling puede ahorrarte alguna época de vacas flacas.

¿Cómo se aplica el storytelling a las empresas?

El storytelling, aplicado a las empresas, forma parte de la misma estrategia que decide desde el logo a las tarjetas de presentación.

Es trabajo de redacción comercial, de análisis previo de pros y contras de tu marca. Pueden ser valores, pueden ser formas de hacer, puede ser algo tan heroico en estos tiempos como 50 años como negocio activo.

Algunas ventajas del contar historias

Las técnicas de storytelling generan, ante todo, confianza. No es lo mismo contratar un servicio a una marca aséptica que a una que, desde el primer momento, apuesta por el capital humano.

Una historia de marca es más fácil de recordar y, sobre todo, de transmitir que una llana descripción. Piensa en los cuentos populares, la mayoría surgidos de la transmisión oral; transmiten una serie de valores perennes que, en el peor de los casos, «suenan de algo».

Ayuda a digerir los datos. Porque tu producto puede tener unas especificaciones formidables, pero de cara al público solo son cifras. El storytelling integra tales datos en la narración sin volverla farragosa.

Las historias son emoción. Las emociones generan más conexión entre las personas. Desde lo particular alcanzan universales y en los universales nos encontramos todos.

Por dónde empezar con el storytelling

Existen muchas formas de integrar el storytelling en nuestro discurso personal y de marca.

La clave es ahondar en lo que ya sabemos de nuestra empresa para desarrollar esos hilos.

El más popular, presente en muchas webs, es el quiénes somos. ¿De dónde surgió tu negocio? ¿Es una historia de emprendimiento? ¿Eres la última generación de una larga línea de artesanos?

Contar aquello que nunca se dice dará verosimilitud

Si no existen anécdotas relevantes y, básicamente, tu empresa existe porque de algo hay que vivir, ¿por qué no hablas de los objetivos a los que aspirabas? Las historias de superación en un sector complejo también son agradecidas.

De una forma similar, las historias sobre obstáculos superados también se llevan el gato al agua. ¿Creaste tu empresa en tiempos de crisis? Por muy exagerado que parezca, ¿sufriste un incendio en tu almacén principal al poco de iniciar tu actividad comercial?

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